divendres, 9 de març de 2012

divendres, 11 de novembre de 2011

Pues quizá vuelva a escribir...

O quizá no... Pero, en fin, unas canciones le darán un poco de alegría a tanto silencio:







E incluso, para lo más atrevidos, mi propio disco; que, además de ser gratis, es gratuito ;)

dilluns, 26 d’abril de 2010

¡Primer concierto de Mitrofán!

Se ha adelantado al 15 de mayo, que el bar cerrará ese día... ¡menuda despedida le vamos a dar!

¡myspace con nuevas canciones!

dijous, 11 de febrer de 2010

Los hijos del Capitán Grant (y el oficio de historiador)

Esta es la reelaboración de un texto de Agnes Heller basado en la novela de Verne (y trabajo de clase, jeje) que se me ha ocurrido postear:

“El capitán del Duncan, un moderno barco de recreo escocés, se hizo famoso por el descubrimiento de un mensaje embotellado en el vientre de un tiburón que había sido capturado por casualidad en el Canal del Norte. Parece ser que la curiosidad de algunos de los componentes de su tripulación había hecho que se abriera al escualo bajo la sospecha de que hubiera una botella en su vientre. Según el diario Times, a partir de la reconstrucción del mensaje que había en el interior de la botella, los tripulantes del Duncan habían descubierto que se llamaba Brittany y que se había hundido cerca de las costas de la Patagonia; siendo el capitán y dos de sus tripulantes capturados por los indios. También habían descubierto, contrastando información, que el capitán se llamaba Grant y una aproximación a la latitud donde el barco habría naufragado.

Tiempo más tarde, Lord Edward Glenarvan, el capitán del Duncan, escribió un libro sobre el hallazgo donde podía leerse una historia rica en detalles sobre la suerte del Brittany, pese a los pocos datos que reunieron en lo que él llamaba resultados de la investigación. Aquel libro le dio un gran prestigio y, por que no decirlo, una considerable suma de dinero. Un joven escocés, entusiasmado por la lectura del libro, y sobretodo, por el trabajo de Glenarvan, decidió probar suerte en la nueva tripulación que estaban reuniendo los hijos del capitán Grant para embarcarse en su busca, camino a la Patagonia. Quería aprender todo lo que pudiera de los tripulantes, ya que, pese a que Lord Edward Glenarvan no se embarcaría, sí que habían tripulantes que estuvieron presentes en la captura del tiburón y que ahora se hacían llamar discípulos del Lord, pues habían participado en la investigación de las pruebas halladas sobre el Brittany, que ahora llamaban documentos.

Sin embargo, no sólo las ganas harían que el grumete pudiera embarcarse en tan emocionante empresa. Los hijos del capitán Grant sólo querían a gente útil y cómo el joven escocés no tenía experiencia como marinero y el dinero con el que contaban para la expedición era limitado, tuvo que invertir parte del dinero que había ganado repartiendo periódicos para que lo aceptaran como grumete. La tripulación era de lo más variopinta. Entre ellas se encontraba un geógrafo francés llamado Jacques Paganel. El joven escocés y Paganel establecieron un relación de amistad, sobretodo por la noches, cuando el geógrafo soltaba chismes sobre los hijos del capitán Grant, que habían invertido un gran suma en equipo que jamás sería dedicado a la investigación en sí, sino para encontrar a su padre. El joven grumete comprendió que a Paganel le importaba más la geografía que la suerte del capitán Grant.

Pero lo que más le interesaba al joven era aprender de la tripulación original. Uno de ellos, el que más había colaborado con Glenarvan le contaba como establecieron un método fiable para descifrar los documentos. Al grumete la asombraba el entusiasmo con el cual el discípulo de Glenarvan, que se hacía llamar investigador, hablaba de las posibilidades de su método. Además, tal era la fe en ese método que decía que ese tipo de investigación servía incluso para la vida en sociedad, que podría explicar y solucionar los problemas de toda Escocia. El joven, que no paraba de aprender de esos hombres, poco ponía en duda lo que decían: habían descubierto la ruta para salvar al capitán Grant, eran todo un referente para él.

Sin embargo, aquel método que parecía ser infalible llevó a los tripulantes a un lugar erróneo. Eso, o el capitán Grant había borrado toda evidencia de su desastre y el de su barco y había huido de la Patagonia. Como la segunda opción era tan poco probable como descabellada -aunque algún que otro tripulante lo creyó firmemente-, se dio por erróneo el método utilizado y volvieron a la reinterpretación de los documentos. Parecía que aquella forma de aproximarse a la información que había proporcionado el tiburón no era suficiente para descubrir el paradero del capitán Grant. Ni tan siquiera juntando los conocimientos sobre el mar de la tripulación del Duncan junto con los de geografía del francés Paganel.

Huelga decir que el joven grumete, desolado al haber puesto tanta fe en el método que le habían contado, comenzó a considerar más las certezas que le proporcionaban el resto de tripulantes y a ponerlas más en duda. También le sorprendió mucho la actitud de Paganel, que lejos de sentirse apesadumbrado por tener que replantear desde el principio la investigación, parecía totalmente impasible ante el fracaso de la teoría de la Patagonia. Algún día Paganel le confesaría al grumete que mientras el caso del capitán Grant no se cerrara, al ser un geógrafo reputado, podría seguir siendo útil y mantener un oficio que le era provechoso. Al joven escocés le ponía enfermo el cinismo del francés. Ya que, pese a que tener que replantearse el método le había hecho poner en cuestión otros muchos fundamentos sobre su trabajo, todavía creía fervientemente en que lo que hacía debía ser provechoso para la sociedad escocesa -y mundial-, porque imaginaba como la empresa de la que formaba parte encontraría algún día al capitán Grant y semejante suceso serviría de precedente para otras investigaciones. Largas noches debatirían el francés Paganel y el joven escocés sobre la utilidad social del trabajo que desempeñaban: para Paganel buscar una utilidad social de la geografía haría que ésta no fuera objetiva, que perdiera su esencia como ciencia. Para el joven, una ciencia debía tener una utilidad social, sino se convertía en mera erudición. Lo que quería el escocés, así como lo hijos de Grant, era que la investigación sirviera de algo, querían encontrar a su padre desaparecido. Jamás se pusieron de acuerdo en los fundamentos de la ciencia...

Tras meses de expediciones fallidas, de reinterpretar constantemente las pruebas que tenían, los documentos, a Paganel le cuadró una nueva teoría, unas nuevas coordenadas que parecían del todo verosímiles y que convencieron a todo el mundo. Era curioso, pero en el momento en que hubo un consenso general sobre esa nueva teoría, el malestar causado por el fracaso del método de Glenarvan desapareció, como si esa nueva interpretación fuera a ser la verdadera, ya que la tripulación la tomo como tal. Sin embargo, nuevamente, no hubo ni rastro del capitán Grant en Nueva Zelanda, un nuevo fiasco para la tripulación y, más si cabe, para el joven escocés, que veía como sus ilusiones sobre el trabajo que tanto había soñado se desvanecían en la niebla como el destino del Brittany y su capitán.

El presupuesto del Duncan fue mermándose y poca gente apostaba ya por la búsqueda del capitán Grant, dicha investigación no aportaba nada a lo que era llamado “interés social” y el dinero público destinado al Duncan por las autoridades locales y diversos grupos inversores fue recortándose con el tiempo. El joven escocés, que su interés por el destino del capitán Grant fue disminuyendo a la vez que crecía un nuevo interés por la razón de ser de las ciencias y el modo de enfrentarse a la realidad, fue despedido como tripulante del Duncan por dejar de ser rentable. No obstante, años más tarde descubrió que había sido del capitán Grant, al parecer fue encontrado por casualidad, gracias al testimonio de un tripulante del Brittany que sobrevivió y logró ponerse en contacto con los hijos de Grant. Al parecer, ninguna de las teorías que había desarrollado la tripulación del Duncan había sido cierta, sólo el testimonio de quien naufragó junto a Grant pudo dar vida a los documentos encontrados para narrar la realidad de los hechos, aunque quién sabe si lo que contó aquel superviviente fue realmente lo que pasó, ya que un momento tan traumático como el de un náufrago debe causar brechas en la memoria que distorsionen lo sucedido.

Con los años, el que fue un joven grumete fue entendiendo que su labor en el barco jamás pasó de la interpretación de unos hechos concretos; desde Lord Edward Glenarvan a Paganel, a todo lo que publicaron sobre el caso, a toda la gente que participó, jamás pudieron acercarse a la realidad de la suerte de Grant, porque sólo interpretaban sobre huellas demasiado vagas. Sin embargo, este hecho jamás le llevó al desánimo, porque al fin y al cabo lo que hacían era dar sentido al mundo que les rodeaba, ya fuera pasado o presente, todo el trabajo que desarrollaron era una manera de entender un suceso llevado a cabo por humanos, y como tal, les hacía indagar en la misma condición humana, en reflexionar sobre hechos protagonizados por hombres o mujeres, que fueran ciertos o no, se acercaran más o menos a lo que había sucedido, les servía para pensar sobre sí mismos y el mundo que les rodeaba. Quizás sin el acto de pensar y reflexionar el mundo tendría menos sentido.

Con el tiempo, el grumete escocés dejó constancia de su experiencia a bordo del Duncan: “el ser humano necesita pensar, y lo hace constantemente, unos de manera espontánea, otros según normas académicas, unos sobre cosas banales y otros sobre grandes cuestiones, al fin y al cabo, somos seres racionales y necesitamos dar sentido a nuestras acciones. Pudiera ser que la importancia de la ciencia no sea encontrar una verdad -más o menos posible de encontrar- sobre el mundo, sino evitar caer en el desánimo del sinsentido o de la infantil ingenuidad y buscar, por nosotros mismos, el sentido de nuestros actos.”

dimarts, 8 de desembre de 2009

Mitrofán y la burbuja inmobiliaria

Bueno, por fin comienza un proyectillo musical que tenía entre manos y que no acababa de cuajar del todo. Se llama "Mitrofán y la burbuja inmobiliaria" y digamos que son locuras mentales traducidas en canción con muchas ganas de pasarlo bien.

Este puente, lo pasé con unos amigos en un pueblecito de Ávila llamado "Navas del Marqués", donde pudimos hacer una pequeña actuación (la primera actuación de Mitrofán y la burbuja inmobiliaria) donde pudimos sacarnos de la manga un pequeño setlist de nuevecanciones (seis propias y tres versiones):
1. Kualquier día (Piperrak)
2. Pueblo + No lo sé
3. Pelea de gallos en Bali
4. Método histórico
5. Amor posmoderno
6. Mitrofán y la burbuja inmobiliaria + presentación + Volando voy (Camarón) + Solar en el aire (Ni media ni guarra)
La canción que grabamos se llama "Pelea de gallos en Bali". He tomado el nombre de un artículo llamado "Juego profundo: notas sobre una pelea de gallos en Bali" del antropólogo Clifford Geertz. En fin, que no tiene demasiado sentido si lo piensas...


Myspace

diumenge, 29 de novembre de 2009

El mundo después del muro

“Al hombre siempre se le abrían tres posibilidades ante el encuentro con Otro: podía elegir la guerra, aislarse tras una muralla o entablar diálogo”1

RYZARDS KAPUSCINSKY


Aminatou Haidar permanece en huelga de hambre en el aeropuerto de Arrecife, en Lanzarote. Reivindica el derecho a volver a su país. Llamada la Gandhi saharaui, activista de los derechos humanos y adalid del independentismo del Sahara Occidental, se encuentra al otro lado de un muro que no puede cruzar. Al llegar al aeropuerto de El Aaiún, las autoridades marroquíes le arrebataron su pasaporte y la devolvieron a España. Según informa Amnistía Internacional: “los agentes se fijaron de forma especial en que en la tarjeta de desembarque hubiera indicado que su domicilio está en Sahara Occidental en lugar de Sahara marroquí” y que por ello “ha renunciado a su ciudadanía marroquí”2. Haidar, nominada al premio Nobel de la Paz en 2008, recibe tratamiento regular desde que fue secuestrada durante cuatro años -desde 1987 a 1991- por la policía marroquí. Días antes de volar a El Aaiún declaró para El País que temía ser de nuevo apresada cuando regresara a Marruecos3. Y así ha sido. Según el mismo periódico, Haidar fue obligada, en contra de su voluntad, a tomar un vuelo sin pasaporte para volver a España4. Ahora, sin la documentación confiscada por la policía marroquí, no puede volver a su hogar, donde vive con sus dos hijos. Ni tampoco puede salir de España. Haidar comenta para una radio española: “¿cómo es que las autoridades españolas expulsan a unas personas que vienen aquí con pasaporte, que quieren vivir una vida mejor y yo que no quiero quedarme, que quiero regresar, me secuestran aquí?”5. La activista saharaui, pese a su estado de salud debilitado por la huelga de hambre, afirma: “haré huelga hasta volver a El Aaiún o hasta la muerte”6. Mientras, el rey de Marruecos declara que “o se es patriota o se es un traidor”7. El muro que separa a Aminatou Haidar de su hogar ni es de piedra ni se ve. Es el muro de considerarse saharaui y no marroquí.

Como afirma Kapuscinsky, ante el encuentro con el Otro, dialogamos, hacemos la guerra o levantamos muros. El problema es que en el siglo XXI, a diferencia de antaño, no todos los muros que erigimos son físicos. Mientras un berlinés en los años setenta no podía visitar a un familiar porque un muro de cemento impedía su paso, la saharaui Aminatou Haidar no puede volver a su ciudad natal porque no tiene pasaporte. Muros de separación, físicos o no, que nos separan de semejantes. Han existido desde hace siglos y parece ser que el nuevo milenio no está cambiando esa tendencia. Como afirma el escritor y poeta Alfons Cervera: “els murs són la metàfora d'una distància inaudita, pètria, cruelment inacabable […] una excusa grossera per a explicar l'inexplicable [pero no todos son de piedra], n'hi ha prou de mirar el mapa del planeta per a saber de seguida on hi ha un mur i en quina banda o l'altra gents separades indignament per la riquesa i la misèria8.

Según Wikipedia, un muro es una “construcción lineal, vertical y exenta que sirve para proteger o delimitar un terreno9. Dentro de sus acepciones encontramos “muro de seguridad”, que consiste en la “división de un espacio mediante una construcción material destinada a mantener la seguridad de uno de los dos nuevos espacios, o los dos, ejerciendo algún tipo de control sobre las cosas o personas que cruzan esa división”10. Al parecer, el concepto de muro viene asociado al temor, a la necesidad de encontrar seguridad tras una barrera física. También encontramos la definición de “muro de la vergüenza” como “el apelativo con el que sus detractores han bautizado varios muros fronterizos construidos en los siglos XX y XXI”11. Quizá también, el hecho de levantar un muro por temor sea motivo de vergüenza, quizá nunca hemos estado seguros de que alzar un muro sea una solución adecuada. Como afirma Charles Bowden “al parecer, nos encantan los muros, pero también nos incomodan, porque dicen cosas negativas sobre nuestros vecinos, y sobre nosotros mismos. Se construyen por dos motivos: el miedo y el afán de control”12. En Wikipedia, encontramos recogidos treinta y un muros de separación, de los cuales veinte están ya construidos, siete están en construcción y cuatro están propuestos. Miles y miles de kilómetros de muro.

Veinte años después de la caída del Muro de Berlín, habría que preguntarse ¿ha traído el nuevo orden mundial nuevos muros? Es posible que sí. Mientras la antigua bipolaridad de la Guerra Fría hacía evidentes dónde tenían que erigirse esos muros de piedra que separaron el mundo el dos, la nuevo multipolaridad del mundo global ya no hace tan sencillas las líneas que separan las nuevas realidades. Un nuevo orden que, al parecer, genera nuevos miedos: ¿de quién nos tenemos que defender en el siglo XXI? Hemos pasados de los muros entre países a los muros entre bloques... y ahora, ¿quién pone el límite? Es posible que la respuesta sea sencilla, los muros siempre se han levantado ante lo desconocido, ante lo incomprensible, ante lo temido. Y el siglo XXI amanece lleno de miedos. En la nueva “sociedad de la información”, quizá no sabemos tanto como creemos, o tenemos miedo a conocer demasiado. Y es que la caída del Muro de Berlín, del Telón de Acero y de todo el bloque soviético acabó con un orden mundial basado en la yuxtaposición de dos modelos, abriendo el camino a un nuevo orden más complejo. Para Hobsbawm tras la caída del muro acaba su llamado “pequeño siglo XX”, abriendo incontables incógnitas, donde “la naturaleza de los actores de la escena internacional no estaba clara, tampoco lo estaba la naturaleza de los peligros a los que se enfrentaba el mundo. […] Ahora resultaba posible que pequeños grupos disidentes, político o de cualquier otro tipo pudieran crear problemas y destrucción en cualquier lugar del mundo”13. Un cuadro muy susceptible de levantar nuevos muros. Y ya no entre dos potencias en paralelas, si no en una geografía de formas mucho más complicadas.

Mijaíl Gorbachov, en el mensaje de apertura del congreso “Twenty years after: the World(s) beyond the Wall del World Political Forum habló de un mundo de incertezas, donde: “many truths and postulates considered indisputable (both in the East and the West) have ceased to be so, including the blind faith in the all- powerful market and, above all, its democratic nature. There is an ingrained belief that the western model of democracy can be spread mechanically to other societies whose historical experience and cultural traditions are different14. Los intelectuales y políticos que asistieron al congreso de WPF afirmaron, según recoge el diario El Pais, que las oportunidades tras la caída del muro de Berlín pueden quedarse marginadas por los nuevos retos globales. El ex-presidente español Felipe González habló de una “crisis global y sistémica” donde “ya no hay alternativa al sistema”, por lo que “la reforma tiene que ser profunda”. También se mencionó, de manera interesante, las implicaciones del cambio en el epicentro del poder, que “se ha trasladado del Atlántico al Pacífico” poniendo de manifiesto que “ya no existen modelos universales”15.

Es paradójico, sin embargo, que mientras una nominada a ser Nobel de la Paz permanece en huelga de hambre para poder volver a su hogar, la conferencia de Premios Nobel se reúnan en Berlín bajo el lema “Derribar los nuevos muros y construir puentes para garantizar un mundo de los derechos humanos y un mundo sin violencia”16, conmemorando la caída del Muro de Berlín. Y es que el acontecimiento de la caída del Muro de Berlín, así como su conmemoración veinte años después tiene un simbolismo especial para Europa y quizá para el mundo, ya que es el inicio del nuevo orden mundial y, sobre todo, porque no era un suceso esperado o augurado. Tal como afirma Tony Judt: “el régimen de la República Democrática podría haber sobrevivido indefinidamente. Desde luego, parecía inmune al cambio”17, sin embargo, cayó y además con un simbolismo especial, el de la “revolución pacífica”. Horst Kölher, el presidente federal alemán en su discurso del veinte aniversario de la “unidad alemana” hablaba de un nuevo orden en Alemania tras la reunificación, basado en una “democracia estable y un orden económico que conjuga libertad y la competencia con el equilibrio social”. También habló del reto de la crisis y de las “tareas comunes de la humanidad” que necesitan “mejores reglas e instituciones eficaces”18.

No obstante, la caída de un muro físico parece que no garantiza la destrucción de la barrera invisible que divide dos maneras de ver el mundo. Una agencia de noticias alemana recoge el testimonio de un estudiante que afirma: “me gustaría poder decir que no existen dos Alemanias, pero lamentablemente no puedo”19. Cuando un muro ha pervivido el suficiente número de años, cuando ha negado el horizonte demasiado tiempo, ese horizonte no se restablece derribándolo, si no aceptando que más allá de la antigua barrera física hay un mundo susceptible de ser comprendido. Sin embargo, el miedo parece una constante, la que alza un muro invisible sobre las cenizas del antiguo muro de piedra. Según los resultados de la elecciones federales del 2009 en Alemania, en la ciudad de Berlín, todos los distritos de la antigua ciudad oriental votaron a Die Linke, el partido heredero de la izquierda comunista, mientras que la parte occidental votó al partido cristianodemócrata del CDU20. Según afirma la misma agencia alemana, en el Este pervive una “desconfianza a las instituciones democráticas […] sólo el 33% de los alemanes orientales están satisfechos con el funcionamiento de la democracia, frente al 61% de sus hermanos occidentales”. El muro físico actúa sobre el imaginario colectivo haciendo mucho más difícil de derribar los prejuicios que genera una realidad ocultada tras una pared, que poco a poco se arraiga en las mentalidades, a un lado y al otro. El actual alcalde de Berlín, Klaus Wowereit afirmaba que “en 1989, el reto era unir “rápidamente” una capital dividida de forma artificial”21, sin embargo, ¿hasta que punto cualquier unión artificial no acaba calando en las personas hasta fabricar barreras que acaban siendo mucho más profundas?

La caída del Telón de Acero, además, hizo emerger un gran número de nuevos sentimientos nacionalistas, que también crearon sus propios muros y fronteras. Carlos Taibo, explicaba en una conferencia22, además, la dificultad de hacer del discurso nacionalista un “cuerpo ideológico común”, con muchas variantes, tanto demográficas, como étnicas o religiosas, por no hablar de las idiomáticas. Un terreno el de la identidad, que necesita siempre la identificación del Otro, de la otredad para auto afirmarse. Y podría ser ésta la esencia de los muros, de la búsqueda de separación física. El miedo al Otro porque es comunista, o independentista, o liberal, o pobre. El miedo al extranjero, al distinto, al que viste otra ropa, habla otra lengua. El miedo al que critica lo que hay al otro lado del muro.

En 1980 comenzó a levantarse un muro entre las tierras ocupadas por Marruecos del Sahara Occidental y los territorios liberados por el Frente Polisario. Actualmente alcanza más de dos mil setecientos kilómetros y está completamente rodeado de minas antipersona. Un muro físico que ha eliminado el horizonte a miles de saharauis que ya no pueden volver a sus casas, ni tampoco oler el mar. Similar a otro muro invisible, el que no permite a Aminatou Haidar volver con sus hijos por no tener un pasaporte. Quizá la pregunta más relevante sobre este tema sería ¿han servido de algo los muros a lo largo de la historia? ¿sirven ahora de algo?


1KAPUSCINSKY, RYZARDS; Discurso íntegro durante el acto de investidura de doctor Honoris Causa de la Universitat Ramón Llull; Barcelona; 17/6/2005. (http://www.portalcomunicacion.com/ESP/dest_kapu_discurs_1.html).

2La expulsión de la defensora de derechos humanos es un signo de creciente intolerancia” Amnistía Internacional; 18/11/2009.
(http://amnistia.org.mx/contenido/2009/11/18/marruecossahara-occidental-la-expulsion-de-ladefensora-de-derechos-humanos-es-un-signo-de-creciente-intolerancia).

3Marruecos detiene a la Pasionaria del independentismo marroquí” El País; 13/11/2009. (http://www.elpais.com/articulo/internacional/Marruecos/detiene/Pasionaria/independentismo/saharaui/elpepuint/20091113elpepuint_11/Tes).

4Rabat ofrece a Moratinos que Haidar pida un pasaporte marroquí, pero no se compromete a dárselo” El País; 20/11/2009. (http://www.elpais.com/articulo/espana/Rabat/ofrece/Moratinos/Haidar/pida/pasaporte/marroqui/compromete/darse
lo/elpepuesp/20091120elpepunac_8/Tes).

5Haidar: “estoy secuestrada” La mañana en vivo; 16/11/2009. (http://www.rtve.es/mediateca/audios/20091116/haidarestoy-secuestrada-manana-vivo/629431.shtml).

6Haré huelga hasta volver a El Aaiún o hasta la muerte” El País; 19/11/2009. (http://www.elpais.com/articulo/espana/Hare/huelga/volver/Aaiun/muerte/elpepuesp/20091119elpepinac_17/Tes).

7Anular la nueva regla sobre los contactos con activistas” Human Rights Watch; 16/11/2009. (http://www.hrw.org/es/news/2009/11/16/marruecoss-hara-occidental-anular-la-nueva-regla-sobre-los-contactos-con-activistas-).

8CERVERA, ALFONS; “Murs”; Nou Dise; 12/11/2009. (http://www.uv.es/noudise/344.pdf).

9http://es.wikipedia.org/wiki/Muro

10http://es.wikipedia.org/wiki/Muro_de_seguridad

11http://es.wikipedia.org/wiki/Muro_de_la_Verg%C3%BCenza

12BOWDEN, CHARLES; “El muro”; National Geographic; 11/2007; pág. 80.

13HOBSBAWM, ERIC; Historia del siglo XX. 1914-1991; Crítica; 2007; Barcelona; págs. 552-553.

14GORBACHOV, MIJAÍL; “Twenty years on: the World(s) beyond the Wall”; World Political Forum; 8/10/2009. (http://www.theworldpoliticalforum.net/wp-content/uploads/message-by-president-gorbachev.pdf).

15Los nuevos “muros” del siglo XXI” El País; 11/10/2009. (http://www.elpais.com/articulo/internacional/nuevos/muros/siglo/XXI/elpepuint/20091011elpepuint_1/Tes).

16Premios Nobel emplazan a “derribar muros” en lucha por la paz y contra la pobreza” Vanguardia; 11/11/2009.(http://www.vanguardia.com.mx/diario/noticia/europa/internacional/premios_nobel_emplazan_a_derribar_muros_en_lucha_por_la_paz_y_contra_la_pobreza/429827).

17JUDT, TONY; Postguerra. Una historia de Europa desde 1945; Taurus; Madrid; 2006; pág. 881.

18KÖLHER, HORST; Discurso del presidente federal en el día de la Unidad Alemana; Alemania; 3/9/2009. (http://www.alemaniaparati.diplo.de/Vertretung/mexikogic/es/04/Discurso_20presidentefederal_203_20oct__seite.html).

19Un abismo de diferencias veinte años después” Alemania para tí; 23/11/2009. (http://www.alemaniaparati.diplo.de/Vertretung/mexikogic/es/11/Problemas_20Actuales/Diferencias_20a_C3_BAn_20existen__seite.html).

20http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/25/Bundestag_Wahlkreise_2009_Erststimmenmehrheit.svg

21Medio Berlín no recuerda dónde está el muro” La Vanguardia; 22/10/2009. (http://www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20091022/53809516142/medio-berlin-no-recuerda-donde-estaba-el-muro-berlin-alemania-asturias-oviedo-premio-principe-teatro.html).

22http://wwww.octubre.cat/activ_fitxa.php?id_activitat=915.